Y llegó el domingo. Y pudimos estar en la salida. Y pudimos correr. Y terminar... Y Pablo lo pasó... puffff, no sé calificarlo... Y al día siguiente constanté que no me había lesionado. Guauu!
La salida ya fue increíble: llegamos tarde, a Pablo se le aflojó la cincha, no atinábamos a ponérsela, después se arrancó el dorsal, se lo pusimos, se lo volvió a arrancar, se doblaron los imperdibles.... Cuando nos dimos cuenta: el autobús escoba estaba a más de quinientos metros! Nos hartamos de reír. Y éste es el momento en el que nos acercábamos a la salida. La cara de Pablo ya anunciaba lo que iban a ser los 21k siguientes. Gracias!!!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjanos tu comentario, déjanos tu opinión, tu petición, tu sugerencia,...