En efecto, las etapas constituyen periodos de tiempo que comparten una serie de características muy generales en cuatro ámbitos: político, económico, social y cultural. Mientras la mayoría de esas características permanecen invariables quiere decir que nos movemos dentro de una misma etapa. Pero cuando dichas características cambian, nos indican que nos movemos dentro de un mundo distinto y, por tanto, podemos decir que nos encontramos en una etapa diferente, con otras características diferentes que le son propias y la definen.
No obstante, el paso de una etapa a otra no es traumático, antes al contrario sucede paulatinamente. Esto quiere decir, que las características de una etapa tienen un momento álgido, en el que se dan en estado puro. Pero tras ese momento, se van diluyendo hasta cambiar totalmente. Un ejemplo clásico sería el final de la Edad Antigua: los últimos tiempos del Imperio Romano cada vez se parecen menos a la Edad Antigua y se asemejan más a la Edad Media (pensemos en términos de economía, inseguridad, debilidad política,...).
En fin, sin más, ahí os dejo el cuadro-resumen. Espero que os sea útil.

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