martes, 27 de abril de 2010
Algunas razones para el atraso del proceso de industrialización en España (imprime este artículo e inclúyelo en tu archivador)
Lo fundamental de este tema es comprender:
PRIMERO. Cuáles son las claves que distinguen el proceso de industrialización de España respecto a Europa.
SEGUNDO. Cuáles son las características peculiares de dicho proceso.
La Revolución Industrial se iniciaba en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII y daba el salto al continente europeo a principios del XIX, primero a Francia y Bélgica y, poco después a Alemania, Rusia y a naciones de otros continentes como EEUU y Japón.
Pero España tendrá una serie de características propias que diferenciarán su proceso de industrialización del resto de Europa y que explican su incorporación tardía a los procesos de industrialización.
Algunas de esas razones de peso vienen de lejos. Son las denominadas causas históricas. El retraso español en el proceso de industrialización no será ninguna sorpresa sino más bien la certificación de un proceso que dio comienzo siglos atrás, con su especialización en la venta de materias primas a los países del norte de Europa y con la pérdida de las grandes oportunidades que supuso la colonización de América. Los increíbles ingresos de oro americano nunca sirvieron para mejorar el nivel de vida de los españoles ni tampoco para apoyar el desarrollo de manufacturas. Pero tampoco se aprovechó el enorme mercado que se abría y que, por sí mismo, podía haber servido para estimular el desarrollo de la producción nacional.
A esas causas “históricas” hay que sumar otras como son:
a) Políticas: La inestabilidad política, uno de los mayores enemigos de la inversión y del desarrollo económico en general.
b) Sociales: el escaso desarrollo de la burguesía fuerte y con una mentalidad inversora, dentro de un país en el que la máxima aspiración de todo el que conseguía acumular un cierto capital era equipararse con la nobleza. Además nos encontramos con una población empobrecida, con poca capacidad de demandar productos que estimulaba poco el aumento de la producción.
c) Geográficas: la falta de fuentes de energía y una posición geográfica marginal que sitúa a nuestro país lejos de los centros pujantes de la industrialización.
Por lo demás, la industrialización en España verá su nacimiento en los mismos sectores: la industria siderúrgica y la textil. La primera se desarrollará básicamente en el País Vasco y la segunda en Cataluña.
A la postre, la realidad española estará presidida por el DESEQUILIBRIO, ya que mientras esas regiones veían cómo se desplegaba el proceso de industrialización, el resto del país permanecía al margen del mismo, sumido en una agricultura muy atrasada.
PRIMERO. Cuáles son las claves que distinguen el proceso de industrialización de España respecto a Europa.
SEGUNDO. Cuáles son las características peculiares de dicho proceso.
La Revolución Industrial se iniciaba en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII y daba el salto al continente europeo a principios del XIX, primero a Francia y Bélgica y, poco después a Alemania, Rusia y a naciones de otros continentes como EEUU y Japón.
Pero España tendrá una serie de características propias que diferenciarán su proceso de industrialización del resto de Europa y que explican su incorporación tardía a los procesos de industrialización.
Algunas de esas razones de peso vienen de lejos. Son las denominadas causas históricas. El retraso español en el proceso de industrialización no será ninguna sorpresa sino más bien la certificación de un proceso que dio comienzo siglos atrás, con su especialización en la venta de materias primas a los países del norte de Europa y con la pérdida de las grandes oportunidades que supuso la colonización de América. Los increíbles ingresos de oro americano nunca sirvieron para mejorar el nivel de vida de los españoles ni tampoco para apoyar el desarrollo de manufacturas. Pero tampoco se aprovechó el enorme mercado que se abría y que, por sí mismo, podía haber servido para estimular el desarrollo de la producción nacional.
A esas causas “históricas” hay que sumar otras como son:
a) Políticas: La inestabilidad política, uno de los mayores enemigos de la inversión y del desarrollo económico en general.
b) Sociales: el escaso desarrollo de la burguesía fuerte y con una mentalidad inversora, dentro de un país en el que la máxima aspiración de todo el que conseguía acumular un cierto capital era equipararse con la nobleza. Además nos encontramos con una población empobrecida, con poca capacidad de demandar productos que estimulaba poco el aumento de la producción.
c) Geográficas: la falta de fuentes de energía y una posición geográfica marginal que sitúa a nuestro país lejos de los centros pujantes de la industrialización.
Por lo demás, la industrialización en España verá su nacimiento en los mismos sectores: la industria siderúrgica y la textil. La primera se desarrollará básicamente en el País Vasco y la segunda en Cataluña.
A la postre, la realidad española estará presidida por el DESEQUILIBRIO, ya que mientras esas regiones veían cómo se desplegaba el proceso de industrialización, el resto del país permanecía al margen del mismo, sumido en una agricultura muy atrasada.
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