¿Has estado en la Capilla Sixtina? Pincha en la imagen y date una vueltecita sin aglomeraciones...

Nueva página de Selectividad para Historia del Arte.

Se ha renovado la página de Selectividad de Historia del Arte de nuestra web. Actualizada a día de hoy con todas las orientaciones necesarias para la Selectividad de este año 2021.

Roma'2020. Parece mentira.... ¿Repetimos?

Roma'2020. Parece mentira.... ¿Repetimos?

Calificaciones aquí en el blog.

El poner las notas aquí en el blog viene para dar respuesta a dos necesidades: la primera que el alumno tenga su nota cuanto antes (no solo es de agradecer, sino que, además, hace que la nota sea verdaderamente útil); y la segunda para que los padres, sin duda, también sepan, lo antes posible y a tiempo, cómo marchan sus hijos.

Es por esto que se ruega que no se hagan circular por otros lugares y otros modos para evitar que se saquen de contexto.

No obstante, si alguna familia tiene problemas con conocer las notas de su hijo por anticipado aquí en el blog, no tiene más que hacérmelo saber.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Análisis documental. Documento nº 3 (tema 4). Caricatura "Se colocan reyes".

ALGUNOS DATOS PARA EL ANÁLISIS DE LA CARICATURA SE COLOCAN REYES[1]

La caricatura representa, de manera jocosa, la búsqueda de un nuevo monarca para España una vez derrocada Isabel II, a la vez que la familia real busca “trabajo” tras su forzoso “paro”.

Encontramos a Isabel II, su hijo el príncipe Alfonso, al aspirante carlista, Carlos VII, y al duque de Montpensier[2], cuñado de Isabel II y aspirante a rey consorte, a quien se atribuía la financiación de la revolución con el objetivo de alcanzar el trono. Todos están leyendo con atención un cartel en el que puede leerse “se colocan reyes”. Tras el cartel, se encuentra la "embajada" de España en París, y el embajador, Olózaga. Una vez vacante el trono español a resultas de la Gloriosa Revolución, todos ellos han de buscar acomodo, a la vez que la nación emprende la búsqueda de un nuevo monarca que cumpla con los requisitos que se demandan en el momento, a saber: un monarca demócrata, católico y que contase con el beneplácito de las potencias europeas (los franceses no querían a un austriaco y los austriacos no querían a un francés), además de ser aceptado por el país.

La revolución nacida del Pacto de Ostende reunía a opciones políticas tan dispares que decidieron reunirse en torno al único objetivo común: acabar con Isabel II, dejando para un segundo momento la decisión sobre la nueva forma de gobierno, decisión que recaerá en las Cortes constituyentes reunidas tras las elecciones de enero de 1869. En ellas, obtendrían la mayoría los progresistas, coaligados con los demócratas que aceptaban la monarquía, siempre que ésta fuese democrática, seguidos de los unionistas. Esta composición explica que la Constitución de 1969 optase por la monarquía. Mientras se buscaba un monarca, el líder de los unionistas, Serrano, sería nombrado regente, mientras que Prim, del partido progresista, presidió el gobierno. Tras una ardua búsqueda, se eligió a Amadeo de Saboya, hijo del Víctor Manuel II, monarca constitucional de la recién unificada Italia.

Pero la llegada de Amadeo a España coincidió con el asesinato de Prim. Empezaba con mal pie la Monarquía democrática de Amadeo I (1871/73), que habría de afrontar una realidad muy conflictiva. El rey, quizá por su carácter tímido no consiguió ganarse la simpatía popular ni fue aceptado por la oligarquía, que le identificaban con la democracia y el desorden social y apoyaba la restauración borbónica en la persona de príncipe Alfonso de Borbón. Los republicanos no aceptaban la monarquía democrática. Los carlistas se levantaron en el País Vasco y Navarra, y en Cuba se había iniciado en 1868 el levantamiento independentista. Las guerras trajeron consigo las impopulares levas y el aumento de los impuestos, agitando aún más la vida social y política española. El movimiento obrero, desarrollado al amparo de las garantías constitucionales, atemorizaba a las clases medias y altas. Los propios partidos que sustentaban al régimen se distanciaron y, tras la muerte de Prim, hasta los progresistas se escindieron. Ante este panorama, el rey abdicó en febrero de 1873. Esa misma noche se proclamó la República (1973/74), en el Congreso, aunque éste no tuviese atribuciones para tomar esa decisión que contravenía la Constitución y aunque los republicanos fuese minoría; no había otra alternativa.

La prensa satírica tuvo importante desarrollo en la época. Entre las revistas con más difusión, destacó “La Flaca”, subtitulada revista liberal y anticarlista, cuya vida se prolongó entre 1869 y 1876, precisamente el Sexenio Democrático, momento en el que las libertades, en particular las de prensa, permitieron el desarrollo de este tipo de publicaciones. El carlismo, el fraude electoral y el caciquismo, la jerarquía católica, la guerra de Cuba y, en general, el gobierno, fueron los objetivos de sus críticas.


[1] Blog de Historia de España de Gema Gómez, Profesora de Geografía e Historia del IES Wenceslao Benítez.

[2] El 16 de noviembre de 1870, los diputados españoles votaron por el nuevo monarca, entre los favoritos se encontraba el duque francés de Montpensier, hijo de Luis Felipe de Orleans, rey de los franceses, cuya candidatura fue rechazada por los alemanes. Además estaban:
·         El príncipe alemán Leopoldo de Hohenzollern, cuya candidatura fue vetada por los franceses.
·         El príncipe portugués Fernando de Saxe-Coburgo y Gotha.
·         El príncipe Amadeo de Saboya, hijo del antiguo rey de Cerdeña-Piamonte y entonces ya rey de Italia Víctor Manuel II.
·         El general Baldomero Espartero.
Las votaciones obtenidas fueron las siguientes: 191 a favor de Amadeo de Saboya, 60 por la República federal, 27 por el duque de Montpensier, 8 por el general Espartero, 2 por la República unitaria, 2 por Alfonso de Borbón (el futuro Alfonso XII), 1 por la República, 1 por la duquesa de Montpensier y 19 papeletas en blanco.

No hay comentarios: