Calificaciones aquí en el blog.

El poner las notas aquí en el blog viene para dar respuesta a dos necesidades: la primera que el alumno tenga su nota cuanto antes (no solo es de agradecer, sino que, además, hace que la nota sea verdaderamente útil); y la segunda para que los padres, sin duda, también sepan, lo antes posible y a tiempo, cómo marchan sus hijos.

Es por esto que se ruega que no se hagan circular por otros lugares y otros modos para evitar que se saquen de contexto.

No obstante, si alguna familia tiene problemas con conocer las notas de su hijo por anticipado aquí en el blog, no tiene más que hacérmelo saber.

lunes, 21 de mayo de 2012

Periodo de entreguerras: EEUU.


2. EEUU. Los felices años veinte y el Crack del 29.

2.1. EEUU, LOS AÑOS VEINTE.
EEUU quedó prácticamente al margen de la destrucción que supuso la Primera Guerra Mundial. Pero no así Europa que sufrió enormes pérdidas económicas y humanas y una destrucción generalizada de sus sistemas productivos.
Para su recuperación, Europa necesito de la inversión estadounidense y se transformó en un enorme mercado en el que los EEUU pudieron colocar su producción agrícola e industrial. La década de 1920 significó el despegue económico definitivo por el que la economía norteamericana se convirtió en la número uno de todo el mundo.
Por tanto, en los años veinte todo producía pingües beneficios en Estados Unidos. Cualquier empresa que se ponía en marcha contaba con la colocación de su producción, gracias a las exportaciones a los necesitados mercados europeos y a la creciente demanda del mercado interior, animado por una población que veía cómo aumentaba año tras año su poder adquisitivo (el modo de vida americano basado en el consumismo).
Pero este proceso tuvo tres problemas:
1.- La sobreproducción: llega a producirse más de lo que el mercado puede absorber (téngase en cuenta que, poco a poco, por ejemplo, la producción europea de va recuperando y necesita menos de los productos estaounidenses). Los stocks aumentarán excesivamente provocando una caída de los precios.
2.- El endeudamiento excesivo: muchos, animados por las ventas, realizan importantes inversiones que, cuando el crecimiento deja de crecer a niveles espectaculares, son difíciles de afrontar. Esto les ocurrió de un modo especial a los agricultores. Cuando las ventas caen, no pueden afrontarse los créditos adquiridos, no puede amortizarse la inversión y las empresas se arruinan.
3.- La especulación: las acciones tendieron a crecer desmesuradamente, muy por encima de los beneficios de las empresas. El valor de las acciones era muy superior al valor real de las empresas. Cuando una gran parte de los inversores quieren vender sus acciones y recuperar lo invertido, caen los valores de las acciones y se arruinan. Especialmente grave fue el hecho de que, en gran medida, los mayores inversores fueron los propios bancos, que terminaron por arruinarse y por no poder devolver sus ahorros a sus clientes.
En efecto, el talón de Aquiles del fulgurante desarrollo económico de los EEUU en los años veinte fue la sobrevaloración de las accionesse pasó a valorar las empresas por su capacidad de venta, por encima de los beneficios que realmente generaban.

Cómo fue el proceso por el que cayeron las acciones.
Las acciones, o lo que es lo mismo, el valor de las empresas subía de forma permanente. Se vivían momentos de euforia económica: todos los negocios que se emprendían salían adelante y daban beneficios. No obstante, los beneficios que se obtenían no eran tan altos como para justificar la espectacular subida de valor de las acciones. Esta subida se basaba en estas tres premisas:
  1. Todos querían comprar acciones.
  2. Porque no les cabía duda que en el momento que quisieran podrían venderlas (porque siempre había alguien dispuesto a comprarlas).
  3. Y, además, porque la venta se hacía siempre por un valor mayor al de su adquisición.
Debido a este proceso, lo que estaba claro es que el valor de las acciones subía basándose en la hipótesis de la venta futura de las propias acciones, y no basada en el aumento de los beneficios de las propias empresas. Era un crecimiento meramente especulativo. Todo se basaba en encontrar siempre un comprador dispuesto a hacerse con las acciones adquiridas.
Pero todo se rompió cuando se evidenció que las ventas se iban frenando y los accionistas invierten el proceso: la mayoría, consciente del enfriamiento de la economía, comienzan a querer vender sus acciones para hacer caja, es decir, para recoger beneficios. En ese momento
Cuando los inversores quieren recuperar sus beneficios se produce una escalada de ventas que invierte el proceso: la Bolsa cae en picado. Todo el mundo quiere vender y nadie quiere comprar, lo que reduce a cero el valor de las acciones.
Los bancos, que eran unos de los grandes inversores, ven cómo desaparecen sus capitales, y cuando la gente quiere recuperar sus ahorros, muchos llegan a quebrar. Los créditos dejan de concederse, se para la economía. La crisis se traslada a Europa.

El sistema económico capitalista sufre una de las peores crisis de su historia. No será hasta 1932 con Roosevelt cuando el Estado y se diseñe un plan de recuperación basado en un cierto intervencionismo estatal y en las reformas sociales.

El cierre de las empresas dispara el desempleo y, con todo, el consumo interno cae a mínimos históricos. La recesión será un hecho: la economía no solo deja de crecer sino que disminuye y así durante cuatro años consecutivos. La caída de la economía estadounidense arrastrará a la economía de todo el mundo.

2.2. El New Deal.
Para hacer frente a esta crisis el presidente, el demócrata F. D. Roosevelt, diseñó una serie de medidas tendentes a resolver la grave depresión en que se encontraba sumida la economía norteamericana.
Las disposiciones que implementó durante los primeros cien días de su mandato tuvieron continuidad a lo largo de varios años y recibieron el nombre de “New Deal” ("Nuevo trato o nuevo reparto"). El paquete de medidas del “New Deal” iba dirigido a resolver cuestiones relacionadas con dos vertientes esenciales: económica y social.
·         El problema financiero se ataca a través de tres medidas básicas:
Ø  Mayor control del Estado sobre los bancos y se exigió un aumento de sus reservas a fin de garantizar su solvencia.
Ø  Estimulación de la concesión de créditos destinados a la inversión empresarial.
Ø  Devaluación del dólar frente a otras monedas extranjeras para facilitar la exportación de los productos americanos.
·         Para estimular la recuperación industrial se multiplicaron las subvenciones. Además, para revitalizar la demanda interna, se pusieron en funcionamiento gigantescos proyectos de obras públicas (carreteras, pantanos, etc.), con los que se crearon más de tres millones de empleos.
·         El problema de la sobreproducción agrícola se resolvió con la reducción de las producciones y la destrucción de los stocks.
Aunque no se alcanzaron todos los objetivos marcados (el paro siguió en tasas muy elevadas, la iniciativa privada no volvió a alcanzar los índices anteriores al 29), el New Deal palió los efectos de la depresión, recuperó parte del empleo y creó un ambiente de optimismo, inexistente desde el crack de 1929. 

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