¿Has estado en la Capilla Sixtina? Pincha en la imagen y date una vueltecita sin aglomeraciones...

Nueva página de Selectividad para Historia del Arte.

Se ha renovado la página de Selectividad de Historia del Arte de nuestra web. Actualizada a día de hoy con todas las orientaciones necesarias para la Selectividad de este año 2021.

Roma'2020. Parece mentira....

Roma'2020. Parece mentira....

Calificaciones aquí en el blog.

El poner las notas aquí en el blog viene para dar respuesta a dos necesidades: la primera que el alumno tenga su nota cuanto antes (no solo es de agradecer, sino que, además, hace que la nota sea verdaderamente útil); y la segunda para que los padres, sin duda, también sepan, lo antes posible y a tiempo, cómo marchan sus hijos.

Es por esto que se ruega que no se hagan circular por otros lugares y otros modos para evitar que se saquen de contexto.

No obstante, si alguna familia tiene problemas con conocer las notas de su hijo por anticipado aquí en el blog, no tiene más que hacérmelo saber.

viernes, 27 de marzo de 2020

Día 13 después del día C. Jueves 26.



Día 13 después del día C. Jueves 26.
Mi familia es una familia normal. Pero no “normal” de las de hablarse bien, de interesarse unos por otros, de desvivirse, de “no hagas esto que ya lo hago yo”… Nosotros somos una familia normal de las de toda la vida: de las que tenemos entretenidos a los vecinos con nuestras discusiones XXL. Sí, porque cualquier día el de arriba es capaz de bajar para intervenir y opinar en un follón de esos.

Pero ahora mis vecinos deben estar extrañadísimos y hasta aburridos. Bueno, seguramente estarán hasta preocupados porque ya no se nos oye. En realidad, ya solo se nos oye (y en qué forma) a las ocho, que nos ponemos hechos unos basiliscos allí en nuestra terraza aplaudiendo, chillando y cantando y lo que haga falta. Ah, también nos escuchan a mediodía. Sí, porque es el momento que han decidido mis hijas que toca el “Just Dance”. Y es para vernos dándolo todo. Yo me enfundo hasta las mallas de correr y telita, ¿eh? Mis hijas dicen que soy lamentable, sí, pero ellas se parten de la risa y Pablo también. Porque, qué queréis que os diga, yo no he bailado en la vida. Soy de los de “menos mal que en mi época no se llevaba lo de que los novios bailaran en la boda, porque si no…”. Vamos que, por no bailar, no he bailado ni el trompo.

Pues sí, desde que estamos sin salir, aunque parezca mentira, estamos de un educao que da asco: se echan de menos las amenazas y las estampidas; y es que aquí ya no nos damos ni voces ni ná de ná. Pero no arrasques mucho, no arrasques mucho que nos encuentras, ¿eh? Que no te creas que esto pasa porque de repente nos haya dado un ataque de empatía.

Verás. Antes te tocaban las narices y se pasaba de cero a cien en un momento. ¿Y ahora, qué pasa? ¿Qué ya no te tocan las narices? ¡Qué va! ¡Vaya si te las tocan! Lo que pasa es que ahora te tocan las narices y te pones a hiperventilar, luego aguantas la respiración y tuerces el gesto creyendo que cuela como una sonrisa, te entran hasta tics en las orejas y te aguantas como una olla a presión. A veces te crees que nadie se ha dado cuenta, pero ni de coña: que todo el mundo se da perfecta cuenta de que se te ha apretado el culo y hasta se te ha subido la tensión.

De todas maneras, si a mí me cuentan que, después de trece días aquí metidos a presión, íbamos a estar “tan bien”, no me lo hubiera creído. Pero tampoco hay que pasarse, que los días van pasando y, cómo decirte… A ver, que tampoco hace falta que nos toquéis las palmas, ¿vale? No toquéis las palmas que lo mismo se terminamos bailando.

Así que sería bueno que todos hiciéramos las cosas bien. Pero, todos, todos. Porque, si no, alguien va a terminar por ponerse más nervioso de la cuenta y, como se líe en una sola casa, esto va a ser una reacción en cadena de consecuencias catastróficas. Vamos que ríete tú del bicho chino ése.

Por eso, el momento de intentar hacer un poder, de intentar hacer las cosas bien, que la gente está muy sensible y hay cosas con las que no se puede jugar. Sí, porque parece que alguien ha trazado un plan para que las casas revienten en casa: primero que si no hay colegio y, claro, ni te cuento lo contentos que pusieron los niños: no se habían visto en otra. Bueno, y las madres tampoco se habían visto en otra…. Y, ahora, cuando ya todo el mundo se ha hecho a la idea, se dejan caer con que sí, que se va a volver. Vaya la carita que se les ha puesto a los niños. Bueno, a los niños no se qué les ha jodido más, si la idea de volver o lo de ver la sonrisa que se les ha puesto a las madres. Ganas de volvernos locos. Que estamos jugando con fuego, que con estos jueguecitos, cuando nos demos cuenta, en una casa se va a liar.

Así que, vamos a hacer las cosas bien, vale, y para empezar, no nos hagamos más el tonto, que las cosas es que se ven venir de lejos: que no sé a qué viene lo de extrañarse de lo de las mascarillas, cuando hasta el más tonto sabe lo que pasa cuando compras en un chino.

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